El Duelo II

Las 5 etapas que necesitas recorrer

Todas las personas, a lo largo de nuestras vidas nos encontramos con la pérdida y la separación. El contacto con estas pérdidas nos recuerda el carácter temporal y en ocasiones precario que tienen los vínculos, ya sea de forma consciente o inconsciente.

El duelo es un proceso natural que surge como respuesta adaptativa ante una pérdida y la pérdida que más difícil se nos hace de soportar debido a su intensidad, sin duda alguna es la muerte física, tanto la propia como la de algún ser cercano.

Aunque cada persona experimenta, de forma muy diferente, su propio proceso de duelo y lo vive desde la subjetividad, íntima y personal, el tiempo estimado como aceptable para realizar un proceso de duelo hasta finalizarlo se estima en 12 meses. Sin embargo, no debemos olvidar que lo importante no es tanto el tiempo en que se realiza sino en ir resolviendo cada una de las etapas que nos permiten finalmente aceptar e integrar la pérdida.

Photo by Andrew Neel on Pexels.com

La psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, una de las mayores expertas mundiales en la muerte, personas moribundas y los cuidados paliativos, identificó 5 etapas en el duelo. Estas etapas no siempre se suceden de forma ordenada y es que solemos ir de unas a otras hasta que logramos aceptar la pérdida como lo que es, un acontecimiento inevitable de la vida.

Las 5 Etapas del Duelo

  • Negación y aislamientoMe siento bienEsto no me puede estar pasando, no a mi. Es el rechazo consciente o inconsciente de los hechos o la realidad de la situación. La negación permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada e impactante; permite recobrarse. Es una defensa temporal que pronto será sucedida por una aceptación parcial.
  • Ira¿Por qué a mí? ¡No es justo!¿Cómo me puede estar pasando esto a mí? Es un estado de descontento por no poder evitar la pérdida; se buscan razones causales y culpabilidad. La negación de la etapa anterior, es sustituida por la rabia, la envidia y el resentimiento; surgen todos los por qué. La ira se desplaza en todas las direcciones. Es una fase difícil de afrontar para los familiares y personas próximas porque la ira se activa contra todos y contra todo. Las personas que se encuentran en esta etapa suelen quejarse de todo. Todo es criticable. En otros momentos la ira también se puede tornar en dolor, lágrimas, culpa o vergüenza. Esta ira no se debe tomar como algo personal, sino que hay que entender las razones que la activan.
  • Pacto, negociaciónDios, déjame vivir al menos para ver a mis hijos graduarseHaré cualquier cosa por un par de años más. En esta etapa surge la esperanza de que la persona pueda de alguna manera posponer o retrasar la pérdida. Se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de conocer la imposibilidad de que suceda.
  • DepresiónEstoy tan triste, ¿por qué hacer algo?voy a morir, ¿qué sentido tiene?Extraño a mis seres queridos, ¿por qué seguir? En esta fase la persona se debilita, se ve invadida por una profunda tristeza. Es un estado preparatorio para la aceptación de la realidad. En esta etapa se necesita mucha comunicación verbal.
  • AceptaciónEsto tiene que pasar, no hay solución, no puedo luchar contra la realidad debería prepararme para esto. En esta etapa se asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación. No hay que creer que la aceptación es una etapa feliz, aunque si se comienza a sentir una cierta paz mientras dejamos que la vida se vaya imponiendo.

El duelo es un proceso natural que surge como respuesta adaptativa ante una pérdida

No debemos olvidar, que el proceso de duelo tiene como objetivo final la aceptación de la pérdida y no el dejar atrás el recuerdo o el olvido.

Photo by Anna Shvets on Pexels.com

¿Cómo puedo ayudar a alguien que está viviendo un duelo?

En los procesos de duelo, el apoyo de la familia y amigos sin duda es fundamental, sin embargo no siempre sabemos cómo ayudar a nuestros seres cercanos en estos momentos.

Apóyate en los siguientes consejos para hacerlo lo mejor posible:

  • Pasa tiempo con la persona que está siguiendo el proceso de duelo.
  • No son tan importantes las palabras de consuelo, sino más bien la disposición de acompañarles durante el tiempo que dura la pena.
  • La complicidad de un brazo en el hombro a veces expresa mucho mejor el deseo de ayuda y apoyo
  • Invita a las personas que se encuentran en el proceso de duelo a que expresen sus sentimientos de aflicción, si este es su deseo.
  • Necesitan hablar y llorar.
  • Algunos pensamientos se mantienen y repiten pero esto forma parte del proceso y se debe animar a seguirlo
  • Si no sabes qué decir o incluso no estas seguro/a de hablar de ello, comunícalo para dar la oportunidad a la persona afectada de decir lo que desea. Se honesto/a
  • Si evitas pronunciar el nombre de la persona fallecida a la persona que sigue el proceso de duelo puede parecerle como si hubieses olvidado su pérdida, añadiendo un sentimiento de aislamiento a su sentimiento de pena y aflicción.
  • Ten en cuenta que las fechas señaladas (fallecimiento, cumpleaños y celebraciones) son días particularmente dolorosos. Sé comprensivo/a.
  • Realizar tareas rutinarias, como limpiar, ir de compras o cuidar de una mascota, puede mitigar la aflicción de sentirse solo/a
  • Las personas mayores pueden necesitar ayuda con las tareas domésticas que el cónyuge fallecido solía realizar –facturas, cocina, limpieza de la casa, mantenimiento del coche, etc.

Es importante permitir a las personas el tiempo suficiente para resolver su duelo.

Hay quien se recupera de su pérdida con mayor rapidez, pero otros necesitan más tiempo, por lo que no espere que sus parientes y amigos se recuperen demasiado pronto; necesitan el tiempo suficiente para superar su pena adecuadamente y ello redundará en la evitación de problemas futuros.

Photo by Aaron Burden on Pexels.com

¿Se necesita un/a terapeuta para el proceso de duelo?

A lo largo de nuestra vida, las personas nos encontramos con situaciones difíciles de afrontar que ponen a prueba nuestra capacidad de superar el dolor e integrar la nueva realidad.

Enfrentarnos a la separación en algún momento es algo inevitable y superarla de manera saludable es uno de los retos más duros con los que podemos encontrarnos, sobre todo cuando hemos perdido a un ser querido.

Pero no siempre estamos en un momento emocional favorecedor para abordarlo solos/as o ni siquiera quienes nos rodean nos resultan de ayuda o saben cómo respaldarnos para que integremos lo ocurrido sanamente y podamos seguir adelante.

Por este motivo, encontrar el acompañamiento necesario en un momento tan sumamente delicado y la orientación que nos permita aceptar y comprender el duelo es crucial para sobrellevar el dolor sin quedarse estancada en ninguna de las fases del proceso de curación.

Aquí te dejo algunas recomendaciones de libros que pueden resultarte útiles si estas en un proceso de duelo o quieres seguir profundizando en este tema:

Sobre el duelo y el dolor de Elisabeth KÜBLER-ROSS

Sobre el duelo y el dolor aplica las cinco fases del dolor ―negación, ira, negociación, depresión y aceptación― al proceso del duelo y mezcla teoría, inspiración y consejos prácticos, todo basado en las experiencias personales y profesionales de Kübler-Ross y David Kessler.

Vacío de Anna Llenas

La vida está llena de encuentros, y también de pérdidas. Vacío es un libro que nos habla de la resiliencia, o la capacidad de sobreponerse a la adversidad y encontrarle un sentido.

Julia tiene un gran agujero y no le gusta nada. Por eso trata de llenarlo y taparlo de muchas maneras diferentes para hacerlo desaparecer. ¿Lo conseguirá?

EL DUELO

La vida es un duelo continuo

Dejamos de ser lo que eramos y toca reconstruir

Aquí tienes el post en video por si no tienes tiempo de leer

Dejar ir, perder, desapegarse de aquello que nos identificaba, nos pone tristes.

Y si “aquello” es alguien importante para nosotrxs, con quien hemos experimentado el amor, el cariño, el sano apego, el bienestar… La tristeza necesitará quedarse con nosotrxs largo tiempo ya que la grieta, la herida, será más grande.

Corren tiempos de duelo. De duelos con un toque más cruel que de costumbre.

Se van personas de nuestro lado y ni siquiera podemos cogerles de la mano y darles las gracias por todo lo que han hecho por nosotrxs.

Hablo de nuestrxs mayores (principalmente), que están viviendo el mayor impacto de ésta pandemia.

Photo by Matthias Zomer on Pexels.com

¿Cómo manejo este duelo?

1- ¿Qué ha pasado? Es un momento de impacto, acaba de suceder algo complejo que nos deja con la mirada perdida buscando explicación y ésta, es tan sencilla como cruel: Nuestro ser amado ya no está. Y no está porque la muerte ha aparecido en nuestras vidas. Sabemos que existe y que está ahí para todos, pero cuando nos visita nos rompe.

2- El Dolor: El dolor tiene muchas caras y probablemente pasaremos por todas ellas: la tristeza, el enfado, la rabia, la culpa, el miedo… Todo ello es natural y necesario así que permítete sentir ese dolor y esa pena, permítete vivir lo que sientes y aceptar lo que ha sucedido. Llora sin restricción.

3- La Ausencia. Asimilar que tu ser querido “ya no está” es difícil, porque hasta ahora, estaba. De momento, permitamos que ese espacio vacío tan especial que ha dejado en nuestro mundo, en nuestro corazón y en nuestra vida, siga vacío. Con el tiempo seremos capaces de llenarlo de cosas maravillosas en su honor, aunque ahora no lo quieras ni imaginar.

4- Sus cosas: Son sus pertenencias las que nos van a acercar un poco a la persona que se ha ido. Dedica tiempo a recoger y Despedirte de cada uno de sus objetos, como si fueran esa mano que no pudiste agarrar o esa mejilla que no pudiste besar. Cada lágrima que sueltes, cada “no me lo puedo creer”, cada “te echaré de menos” y cada “adiós”, te acercarán un poquito a sentirte mejor y a integrar lo que ha sucedido. Mete todo en cajas e intenta quedarte sólo con algo muy significativo para vosotros. El ritual que no hayas podido hacer con su cuerpo, podrás llevarlo a cabo con sus pertenencias una vez pase el estado de alarma.

5- Habla: Habla de tu ser amado con otras personas. De lo que ha sucedido, de cómo era, de cómo te sientes. Cuando compartimos nuestros problemas con los demás, no se solucionan, pero nos hacemos más fuertes. Ahora más que nunca necesitas la energía del resto del mundo, déjate querer y arropar (aunque sea desde la distancia).

6- Re-ubica: Haz que esa persona con la que has compartido tanto hasta ahora, ocupe un nuevo lugar en tu vida. Dedícale tus logros, tus proyectos, tus metas. Dale un puesto de honor en un lugar privilegiado de tu corazón y agradece a la vida por haberte permitido conocer a alguien tan especial. Eres una persona muy afortunada.


  • Lee, escribe, desconecta.
  • Acércate a la cultura y al arte, que nos generan emociones muy positivas y placenteras.
  • Busca alguna serie, película o humorista que te hagan reir y deja a tu mente salir un ratito de la pesadez que estás experimentando. El humor ayuda a sanar y estoy convencida que esa persona que ya no está contigo se sentía feliz cuando te veía sonreir.
  • Lleva a cabo todos los rituales de despedida que hayas aprendido en casa y que te sean posibles realizar.

Tanto si tienes Fe en algo más allá de esta vida como si no, cuenta con los profesionales que pueden acompañarte en estos momentos tan intensos.

Recuerda que no eres la única persona que ha perdido a alguien, que no estás solo en esto y que el día de mañana tú podrás servir de ayuda, con tu experiencia, a otras personas.

Mi más sentido pésame

Photo by Pixabay on Pexels.com