Inteligencia Financiera para la clase obrera

Tu relación con el dinero

Cuando piensas en el dinero ¿Qué te dices?

Te voy a dar varias opciones:

  • El dinero es el problema del mundo
  • El dinero corrompe a las personas
  • Maldito dinero
  • Nunca tengo dinero
  • Si tuviera dinero…
  • A ver si a final de mes puedo ahorrar algo
  • El dinero no es un problema sino un recurso igualitario
  • Me gusta el dinero
  • Sé que voy a vivir económicamente tranquilo/a
  • El dinero es mi amigo/a
  • Soy responsable de mi economía familiar

¿Te identificas con alguna de ellas?

Photo by David McBee

Una de las primeras cosas que deberíamos aprender (en la escuela) es a relacionarnos saludablemente con el dinero, la economía y los recursos que tenemos. Enfrentarse a esta sociedad odiando uno de los bienes más polivalentes que existen es como dispararse en un pie.

Yo no he nacido en una familia adinerada, ni con títulos nobiliarios, ni con tierras que me proporcionen rentas, ni con empresas exitosas que aseguren mi futuro. Soy y seré SIEMPRE de clase obrera, casa humilde y generosa, ¡por eso me encanta el dinero!

Porque si no fuese por él, yo que no tengo tierras, ni ganado, ni bienes raíces de nacimiento, no tendría la oportunidad de alimentarme, estudiar, vestir y construir mi futuro. Es gracias al dinero, a que el dinero sirve como medio de intercambio, que mis abuelxs, mis padres y yo, pudieron y podemos adquirir la vivienda, comida, ropa y todo tipo de bienes y servicios que necesitamos para cubrir nuestras necesidades y que hacen nuestra vida más cómoda.

Y esta es la principal idea que me gustaría que empezaras a incorporar en tu vida a partir de hoy mismo:

El dinero es mi aliado, no mi enemigo

Incluso si te falta ahora, si te ha faltado siempre o si lo debes. El dinero es tu aliado. Esta y no otra, debe ser a partir de hoy mismo tu relación con el dinero, con la economía, con las monedas y billetes que pasan por tus manos, con los precios del súper y, por supuesto, con los impuestos que toca pagar anualmente a la hacienda local.

Te animo a que, a partir de hoy mismo, cada vez que pienses en algo relacionado con el dinero, trates de hacerlo desde esta nueva perspectiva y deseches la perjudicial idea que el dinero es malo y corrompe a las personas.

Las personas aprenden valores a lo largo de su vida, la honestidad es uno de ellos. El problema no es el dinero, en absoluto, sino las manos que lo gestionan. Asegúrate de tratar al dinero con honestidad, sin miedo, sin prejuicios y sin falsa humildad, asegúrate de no utilizarlo para hacer daño y el dinero te devolverá la misma relación.

Ahorros que te permitan dormir tranquilo/a

Una vez integras que el dinero es un valioso aliado y que es compatible ser una persona íntegra con desear tener dinero y utilizarlo, puedes empezar a gestionarlo sin miedo.

Pregúntate:

  • ¿Cuánto dinero necesitas para vivir 6 meses? Hogar, alimentos, vehículos, impuestos, seguros, gastos diversos… ¿Lo sabes? calcúlalo si no lo has hecho nunca

Es tu responsabilidad conocer tu economía familiar y hacerte cargo de ella. Nadie va a venir a llevarte las cuentas y darte consejos de compra o de inversión. Ponte frente al papel y toma las riendas de tu situación financiera. Ingresos y gastos, las gallinas que entran y las que salen. Deja de lamentarte cuando te llegue el pago del seguro del coche ¡Si ya lo sabías! ¡Lo has contratado tú!

El área económica es un parámetro de nuestra vida que afecta a nuestra estabilidad emocional, dale a este hecho la importancia que merece. Pon tu inteligencia al servicio de tu economía.

Photo by cottonbro

Lo ideal, para partir de una economía sana, es tener ahorrada, como mínimo, la cantidad que te permita sobrevivir medio año sin ingresar nada. ¿Difícil? ¿Imposible?

  • ¿Cuánto de ese dinero está destinado a cosas que no necesitas?

Compras compulsivas, objetos innecesarios, gastos prescindibles, caprichos… ¿Ayudas a otras personas cuando ni siquiera tienes para tí? ¿Porqué lo haces? ¿Tienes cosas en casa que podrías vender y empezar a construir tu hucha? Hazlo.

Una vez consigas aclarar tus verdaderas necesidades y deshacerte de aquello que no precisas, ponte manos a la obra en la construcción de tu colchón económico, este debe ser tu primer objetivo:

Ahorrar lo equivalente a mis necesidades de 6 meses

Probablemente te estés partiendo de la risa (o llorando del disgusto) solo con pensar en esto y crees que es imposible para ti, que esto no lo vas a poder hacer jamás… Te voy a dar un par de trucos:

  • En lugar de pretender ahorrar lo que te sobre una vez transcurrido el mes, ahorra primero y gasta después, es decir, en cuanto cobres tu mensualidad, guarda un poquito y olvídate de él, y haz frente a tus gastos con lo que te quede.
  • Plantéate ahorrar entre el 5% y el 10% de tus ingresos (Por ejemplo, el 5% de 600€ son 30€)

¿Puedes apartar 30€ al mes y olvidarte de ellos? Inténtalo antes de asegurar que no.

Quizá está de más decir que no vamos a dedicar al ahorro o a la inversión, aquello que necesitemos para cumplir con las obligaciones que hemos adquirido o a cubrir nuestras necesidades básicas, pero siempre está bien recordarlo.

No solo ahorro ¡también invierto!

Ya tenemos claro lo que necesitamos para sobrevivir durante 6 meses sin un solo ingreso y estamos en el camino de acumularlo, ahora vamos a darle una pequeña vuelta de tuerca más.

Calcula el 10% de tu capacidad de ahorro mensual. El 10% de 30€ son 3€.

¡Esos 3€ los puedes invertir!

Toda la vida nos han inculcado que la inversión sólo es cosa de magnates. La simple idea de invertir en acciones de economía sostenible o de participar en el crecimiento de una cooperativa nos parece tan lejana, tan fuera de nuestras posibilidades que ni la contemplamos.

¿Qué es invertir?

Invertir es, emplear una cantidad de dinero en un proyecto o negocio para conseguir ganancias. Sí sí, ganancias, beneficios.

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Un ejemplo de inversión es la formación, los estudios. Invertimos tiempo, dinero y recursos en formarnos para ganar conocimientos, para cosechar frutos en forma de títulos o de oportunidades laborales. La inversión nos reporta provecho.

Pero también puedes invertir tu dinero en bienes raíces, en acciones, en depósitos, en fondos, en criptomonedas, en arte, en empresas,… de manera que te reporten ganancias.

Primero me informo y luego invierto, nunca al revés

Una nueva era económica, accesible y libre, está construyéndose y sería una pena que te la perdieras por creer que no va contigo o por no enterarte.

Pero ojo, de la misma forma que antes de comprar una bandeja de carne picada en el supermercado miras la fecha de caducidad, el aspecto del producto y sabes si lo que tienes entre manos es cerdo o ternera, es tu responsabilidad informarte de qué posibilidades de inversión existen para tí. Lo que te puedo asegurar es que las hay, hay oportunidades que tú, con tu economía humilde, puedes aprovechar.

Toda la información del mundo está en internet y el 97% de ella es gratis. Tienes un smartphone en tu mano a diario con acceso a internet, invierte 30 minutos al día en aprender.

En Youtube, en Twitch, en webs, post y podcast hay muchísima gente honesta hablando de ello, dando clases gratuitas y charlas, explicándote de forma sencilla y amena todo lo que debes saber del mundo de la inversión y de esta nueva economía mundial que está creciendo. Hace años que se empezaron a escribir los primeros libros cripto y tú estás aquí con miles de preguntas que ya tienen respuesta. ¿A qué esperas?

Quizá está de más decir que no vamos a dedicar al ahorro o a la inversión, aquello que necesitemos para cumplir con las obligaciones que hemos adquirido o a cubrir nuestras necesidades básicas, pero siempre está bien recordarlo.

Photo by Pixabay

Desconfía de lo rápido y fácil

No quieras descubrir el secreto de hacerse rico/a, porque no hay secreto ni pócima mágica. No te creas a nadie que te asegure beneficios, mucho menos inmediatos y que doblen o tripliquen tu inversión. No existe la inversión 100% segura, por eso es muy importante la siguiente idea:

Invierte solamente aquello que puedas permitirte perder

Siguiendo con los números que veíamos antes ¿Puedes permitirte perder 3€ al mes?

Este es el mantra principal en el mundo de la inversión, más aún en productos de alta volatilidad y que desarrollaré en sucesivos post, siempre y cuando éste reciba apoyo, comentarios positivos y se comparta.

Aquí te resumo las principales ideas de todo lo que acabas de leer:

  • El dinero es mi aliado
  • Puedo ser rico/a y seguir siendo buena persona
  • Me hago responsable de mi propia economía
  • Objetivo 1: Aprendo a ahorrar para lo que necesito (6 meses)
  • Objetivo 2: Valoro mis posibilidades de inversión (10%)
  • Me formo e Informo
  • Utilizo mi pensamiento crítico
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¿Quieres ponerte mis zapatos?

Una de las situaciones más comunes con las que nos encontramos a diario son las críticas, las culpabilizaciones, los reproches o las opiniones destructivas acerca de qué o cómo debería haber dicho o hecho otra persona.

La cabeza suelta un discurso parecido a esto:

“Desde mi perspectiva, mi mundo, mi vida y mis experiencias, creo conocer todo lo que me rodea y sobre todo, sé lo que está bien y lo que está mal, no sólo para mí, sino para los demás también. Entonces, me creo con derecho a juzgar a otros. ¡Qué fácil es!”

Si cada vez que juzgáramos la manera de ser o de comportarse de otra persona, un súper-poder nos pusiera en su piel y comenzáramos a sentir y a saber lo que esa persona siente y sabe, quizá enmudeceríamos.

Quizá nos sorprendería reconocernos incapaces de haberlo hecho mejor.

No sabemos nada del tramo del camino que recorren los demás, de cuanto pesa su mochila, de si lleva tiempo cuesta arriba y ya le flaquean las piernas o si le aprietan los zapatos . No sabemos si necesita agua o simplemente un espacio de soledad. Si ha amanecido en su casa, si se siente libre, o si hoy va al médico a por los resultados de una prueba específica que le preocupa. No sabemos si se le ha roto el corazón y lo está recomponiendo o si tiene miedo de equivocarse en la próxima reunión.

No sabemos nada así que , observemos y practiquemos el Respeto y la Empatía.

¿No puedo dar mi opinión?

Sí, tienes derecho a dar tu opinión, pero no juzgues.

¿No puedo valorar lo que hacen o dicen otros?

Sí, valóralo todo, pero no juzgues.

¿No puedo criticar algo que no me parece correcto?

Sí, critica constructivamente, pero no juzgues.

Y es que contigo mismo tienes tarea suficiente para unos cuantos años, como para dedicar tu valioso tiempo a condenar lo que hacen los demás.

Deshacerte de tu necesidad de juzgar a otros es, probablemente, una de las prácticas más liberadoras y sanas que puedes hacer por ti y para ti. Alguna persona muy sabia dijo una vez:

Cuando señales con el dedo índice a alguien, recuerda que otros 3 dedos te apuntan a ti

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